Una crisis de salud pública ha estallado en la frontera norte. Investigaciones urgentes de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) confirmaron que un brote masivo de ciclosporiasis —infección intestinal que provoca diarrea líquida y explosiva— tiene su origen en lechuga iceberg rallada cosechada en la región central de México.
El parásito Cyclospora cayetanensis fue rastreado directamente hasta la planta procesadora de la multinacional Taylor Farms de México, ubicada en el estado de Guanajuato. Este ingrediente contaminado golpeó de lleno el suministro de la cadena de comida rápida Taco Bell, acumulando de manera preliminar 1,644 casos confirmados y al menos 94 hospitalizaciones en estados como Michigan, Ohio e Indiana.
El peligro invisible: Lavarla no es suficiente
Los especialistas en salud lanzaron una advertencia crítica para la población: los desinfectantes caseros comunes, el cloro o el lavado con agua corriente NO matan a este parásito microscópico. Su erradicación solo se logra mediante la cocción total del alimento.

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